Jornadas de puertas abiertas: sácale provecho


Si estas planteándo hacer unas jornadas de puertas abiertas, te animo a sacarle el máximo provecho a la acción.

Haz que hablen de ti, haz que se vayan contentos y que quieran volver. ¿Cómo puedes hacerlo? Ante todo cuidando los detalles, y quien mejor que tú para organizar la mejor ruta, visita guiada, charla, degustación, prueba,… en definitiva todo lo que se te pueda ocurrir para que los usuarios puedan conocerte en vivo y directo, pero seguro que no quieres que todo se quede aquí, ¿verdad?

 

Jornada de puertas abiertas

 

Empieza las jornadas no el mismo día en el que las has señalado en el calendario, sino cuando las estás organizando, haz partícipe a todos los que trabajáis mano a mano ya que pueden aportar nuevas ideas, explícales a los clientes que te visiten en qué consistirá e invítalos, promociona en internet a través de tu web, redes sociales, nota de prensa,..

Entre un preparativo y otro, llega el día y abrimos nuestras puertas..

Hoy en día llevamos siempre la cámara o el móvil a puntito para hacer fotos cuando algo nos llega, permite que se hagan fotos y crea una relación con las redes sociales, por ejemplo: crea un hashtag en twitter para la jornada, de esa manera los visitantes podrán comentar, incluso anímalos a compartir las fotos creando un concurso a la mejor fotografía, publica un álbum en facebook de la jornada tanto antes, mientras y después. Una vez que haya terminado las jornadas los asistentes querrán buscarse y saber si su foto ganó o no, y en caso de que si disfrutar de su premio.

De esta manera muchos te visitaran físicamente, pero llegaras a la vista de otros que por una razón u otra no pudieron asistir.

Hago mucha referencia a las fotos, porque creo que es una buena forma de llegar a las personas, somos muy visuales, y nos gusta compartir con los demás lo que vemos.

ON y OFF hace poco estuvieron en unas jornadas de un lugar muyyyy muyyyy bonito, y salieron desilusionados al ver como un seguridad no hacía más que seguir y controlar a las personas para que no hicieran fotos. Se entiende que hay excepciones por ejemplo, cuando vamos a un museo, ya que se dice que las obras de arte necesitan unas condiciones de luz concretas para que no sufra alteraciones en la pintura, pero no era el caso de este lugar, y ¿que se percibía?, indignación al ver que no había ningún cartel con esa información en ningún rincón, y si, a ese pobre hombre haciendo los 1000 km/hora diciendo NOOOOoooo!!!! :O

Si te gustan los consejos, utiliza los que quieras e incluso si se te ocurre alguno más y lo quieres compartir, escríbeme 😉

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